Sexo y mediación, iguales ante la ley

El sexo y la mediación, iguales ante la Ley.

La voluntariedad ha de ser explícita en el sexo y la mediación.

Cuando pensé escribir este artículo, creía que la sugerencia del título atraería al lector. Creía que me estaba centrando en un nexo de unión muy pequeño, que nos permitiría acercar los principios de la mediación a la sociedad. Nada más lejos de la realidad. Tanto el sexo como los conflictos son inherentes al ser humano. Sexo y mediación, son iguales ante la Ley. Sigue leyendo y verás…

Voluntariedad

Vamos al tema. La característica común que tiene el sexo y la mediación es la Voluntariedad. En la Ley 5/2012, del 6 de julio, un principio fundamental de la mediación, recogido en el Articulo 6, es la voluntariedad. Es imprescindible que las partes acudan de forma voluntaria a mediación. Además, lo han de hacer explicito firmando el acta de constitución de la mediación. Si alguna de ellas se sintiese obligada a resolver de forma dialogada sus conflictos, sería contrario a la Ley y la persona mediadora podría dar fin al procedimiento. Te invito a leer porqué la mediación no ha de ser obligatoria.


En cuanto al sexo, ahora mismo tenemos “cociéndose”, desde marzo del 2020, el Anteproyecto de Ley Orgánica Integral de la Libertad Sexual que propuso el Ministerio de Igualdad. Esta ley defiende el “sólo sí es sí”. La nueva ley defiende la Voluntariedad explícita para entender que hay consentimiento para participar en el acto sexual. El silencio no es un sí. Puedes leer más del tema clicando aquí. . Por tanto sexo y mediación comparten ante la ley el requisito de voluntariedad.

Educación sexual, cultura y costumbres asumidas.


Vale, ya está explicado lo que indica el título, ¿pero quieres saber más? Lo que yo creía que era un nexo pequeño entre, el sexo y la mediación, no puede estar más lejos de la realidad. He quedado asombrada como la cultura sexual ha ido cambiando a lo largo del tiempo, dirigida por gobiernos, religiones e ideologías y con ello creando costumbres que ni se nos pasa por la cabeza revisar.

La cultura sexual a ido cambiando a lo largo del tiempo, dirigida por gobiernos, religiones e ideologías, y con ello creando costumbres que ni se nos pasa por la cabeza revisar.


El historiador Edmundo Fayanas Escuer, en un paseo por La sexualidad en la España del siglo XIX nos cuenta cómo la ignorancia y la censura de los placeres carnales del cuerpo es una de las herencias que nos dejan las tres religiones monoteístas y sobre todo el cristianismo. Este último, nos explica el historiador, considera que el sexo es sucio y en consecuencia una fuente de tentaciones prohibidas.


De hecho, no fue hasta los 80 que se generalizó la obligatoriedad de la enseñanza de los aspectos científicos de la sexualidad en la escuela. En España las reformas legales en el ámbito de la sexualidad se establecieron con 10 años de retraso respecto a los países que nos rodean.

  • Legislación sobre sexualidad: Europa 1970, España 1980

Gestión de conflictos, cultura y costumbres.


Este retraso no es algo que te sorprenda, ¿verdad? Como tampoco lo hará cuando te diga que el “movimiento ADR”, movimiento que sostiene la mediación como un método alternativo a la resolución de disputas, comenzó a utilizarse en Estados Unidos en la década de los años setenta.


Fíjate tú, en esa época fue cuando se vivió La Gran Depresión, estallando el cambio social, político y económico radical. Este cambio dio paso a otro periodo de conflicto debido a la lucha por los derechos civiles que situó la mediación como un método eficiente para resolver los conflictos.


Después de diversas regulaciones, en 2001 la mediación se extiende desde Reino Unido a toda Europa. En España se creó el primer servicio de mediación en el año 1988, situado en San Sebastián, y denominado Servicio de Mediación a la familia en conflicto. Aunque siguiendo nuestra línea española, la primera ley estatal sobre mediación data del 6 de julio del 2012.

  • Legislación en Mediación: EEUU en 1970, UE en 2001 y en España 2012.

Ahora mismo, tenemos en el horno, Junto al Anteproyecto de Ley Orgánica Integral de la Libertad Sexual, el Anteproyecto de Ley de Medidas de Eficiencia Procesal del Servicio Público de Justicia

Creencias normalizadas y normas legisladas.


Históricamente se ha politizado de manera relevante lo que hoy en día entendemos como la más privada de las experiencias, el sexo. Política y culturalmente se privatizó la sexualidad impidiendo la discusión sobre la política sexual. Este tema fue dirigido y orientado por poderes burocráticos. En todo momento decidieron sobre la necesidad formación en el ámbito sexual y específicamente qué información divulgar.

Tras el aumento de enfermedades de transmisión sexual, se decidió dar educación sexual “al pueblo” bajo el marco biológico e higiénico que se centraba en la prevención de las enfermedades y “perversiones”.


En España se ha ejercido resistencia a la línea europea del siglo XX de educación sexual. Se ha evitado representar a los jóvenes la cara erótica y placentera de la sexualidad, unida a la autodeterminación en cuanto a derecho de libertad sexual se refiere.


En la sexualidad, al igual que la gestión que hacemos de los conflictos, no prima una cuestión de instintos, hormonas y casos tipificados; es, sobre todo, una forma asumida y sostenida de cultura.


Popularmente se ha entendido que no era necesaria la educación sexual puesto que está en la naturaleza. Se sobreentendía que las actividades sexuales vendrían por si mismas sin necesidad de ser enseñadas o cultivadas (Hekma 1997). El problema era que esa creencia, asumida como una realidad natural, propiciaba un estado de desinformación profunda que reprimía cualquier acto de decisión libre y Voluntaria. Una creencia, sostenida, por todos y todas, que ocultaba problemas de género, violencia, enfermedades… precisamente problemas que se quieren afrontar bajo la nueva Ley de Libertad Sexual.


¿Cómo hemos llegado a estar tan alejados de la cultura del diálogo y la paz? Desde principios del siglo XX, los Estados han ido asumiendo una función social y de protección hacia los ciudadanos. A lo largo de los años se ha ido regulando y controlando aspectos sociales y económicos de muy diversa índole. Estamos completamente inmersos en el sistema jurídico. La mayor parte de las actividades que realizamos están reglamentadas, incluso nuestra intimidad sexual.


Esta concepción protectora y social de Estado ha conseguido originar en la sociedad la creencia de que sólo los órganos jurisdiccionales pueden resolver los conflictos. En general, suponemos que los tribunales son los únicos encargados de interpretar y aplicar el Derecho. Pero como dice Ana Carrascosa, miembro del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ, España), esto no es suficiente, es imprescindible educar en la cultura de la paz.

Es imprescindible educar en la cultura de la paz.

Ana Carrascosa


Entre los países europeos, es en España donde es más acusada la resistencia al uso de la mediación debido a una falta generalizada de confianza en un tercero. Durante casi cuarenta años de dictadura se suprimió la participación popular, y con la democracia se pasó a judicializar todo. El sistema judicial pasó a ser la única parte neutral en el conflicto, capaz de ofrecer confianza e imparcialidad.


Los MASC ( antiguos ADR), métodos alternativos y complementarios al sistema judicial, buscan mejorar la calidad del derecho de acceso a la justicia eficaz.

Con la mediación se vuelve a dar prioridad a las personas, para que sean ellas mismas quienes resuelvan sus problemas.

Educación, Derechos Fundamentales y libertad de decisión.


Tanto el derecho a la educación sexual integral, como el derecho a de acceso a la tutela judicial efectiva, se encuentran reconocidos en la Declaración de los Derechos Humanos Fundamentales y Universales. Sexo y mediación son iguales ante la ley y despiertan el mismo interés social.


Al mismo tiempo, tanto la educación sexual, cómo la mediación, contribuyen en la consecución de parte de los 17 objetivos de Desarrollo Global Sostenible en la Agenda 2030 de la Asamblea General de la ONU.


Por una parte, en la Agenda 2030 se defiende que la necesaria implantación de la educación sexual integral para combatir problemas estructurales como la desigualdad, la violencia de género, el machismo o la exclusión social por razones de sexo o género.


Por otra parte, la Agenda 2030 fija como objetivo promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible y facilitar el acceso a la justicia para todas las personas. Aquí es donde aparece la Mediación.


No debemos confundir la obligatoriedad de la que se habla en el proyecto Anteproyecto de Ley de Medidas de Eficiencia Procesal del Servicio Público de Justicia, con el principio de voluntariedad.

Para ser libre y poder elegir VOLUNTARIAMENTE cómo resolver nuestros conflictos, primero hay que conocer que opciones tenemos. Es responsabilidad del estado difundir las opciones de las que disponemos, así como sus pros y sus contras.

La estrategia que ha elegido el gobierno para divulgar los beneficios de la mediación es la de poner OBLIGATORIA la sesión informativa. Me parece bien, sigue siendo necesario una campaña de comunicación que abarque desde la educación primaria hasta la sociedad adulta en general.


El sexo y la mediación son actos voluntarios ante la ley. Es importante respaldar estos derechos con leyes, aunque para un cambio de paradigma es indispensable la educación basada en el diálogo, igualdad y cooperación que nos acerque a la cultura de la paz.

Desde Funcionamediación queremos contribuir en la divulgación de este método de gestión de conflictos que tanto puede aportar a nuestra sociedad. ¿Nos ayudas a poner rostro a la mediación?

Campaña para la divulgación de la mediación. 12 meses, 12 razones.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Artículos relacionados

Gestión de conflictos y mediación

Qué es el conflicto organizacional? Causas-Síntomas- antídotos

Las organizaciones son un centro social que permite el contacto de multitud de personas. Cada una de ellas cuenta con una historia personal, unas inquietudes específicas y que defienden unos valores y creencias diferentes. Ante este panorama es fácil asegurar que los conflictos son inevitables.

la mesa de mediación

La mesa de mediación no la venden en IKEA

La mesa de mediación, es una mesa de paz y de futuro, donde el pasado se guarda en los cajones, para que deje sitio a soluciones nuevas, a visiones diferentes, a consensos encontrados.

Nos ponemos en contacto con las partes.

2

Envío dossier Sesión Informativa técnica y jurídica.

3

Acta final de mediación.

4

Sesiones online de Mediación

5

6

Envío enlace a la Sesión Inicial Constitutiva.