La comunicación mediada por la tecnología.

«La vida es como andar en bicicleta: para mantener el equilibrio siempre debemos seguir avanzando”.     – Albert Einstein –

A estas alturas no resulta sorprendente afirmar que la comunicación está mediada por la tecnología. 

Sabemos que es mucho más complicado expresar las cosas a través de un mensaje de WhatsApp, Twitter, Instagram, Facebook, LinkedIn, que decírselo a alguien que tenemos delante. 

De manera presencial, nuestras expresiones y reacciones nos ayudan a manifestar lo que queremos decir. Al mismo tiempo, nos devuelven esas expresiones y reacciones de la otra persona, que nos dan pistas si lo ha entendido o si tenemos que explicarlo de manera diferente.

En conclusión, si la afirmación anterior es cierta, cómo podemos explicar que la mayor parte de nuestras comunicaciones diarias, las hacemos a través de estas herramientas de mensajería instantánea.

La comunicación de bolsillo, es una comunicación que tiene grandes ventajas, acerca a muchas personas, que por la distancia han perdido el contacto con familiares y amigos. 

La comunicación digital ofrece esa sensación de grata cercanía.

Sin embargo, la comunicación debe ser entendida como un espacio de transformación social, donde cada persona intenta vincularse y construirse con otras personas.

Comunicar no es un proceso sencillo…

Implica contactar, conectar, relacionarse e intercambiar información que pueda interesar. Es un proceso complejo que precisa de interacción y entendimiento, entre al menos dos personas. Cada una con sus propias ideas, creencias e interpretaciones sobre el mundo que les rodea.

La comunicación implica emoción…

¿Cómo podemos abordar un conflicto a través de esta comunicación mediada por la tecnología? En un espacio donde la interacción que se produce con otras personas, viene envuelta con nuestras emociones. Emociones que emergen con mayor o menor fuerza, cuando aparece un estímulo interno o externo a lo largo de la conversación.

Las emociones no pueden ser expresadas a través de emoticonos o stickers. Porque en muchas ocasiones no reflejan nuestro estado de ánimo real y pueden inducir a confusión, a la hora de entender el mensaje.

“El 10% de los conflictos se debe a una diferencia de opinión y el 90% a un tono de voz equivocado»  – Kofi Annan – Premio Nobel de la Paz

Cuando descubrimos que la comunicación está mediada por la tecnología, somos conscientes que WhatsApp, Facebook, Twitter, son canales propicios para generar conflictos, donde mezclamos sin querer, conversación e información. La tecnología no puede evitar esos conflictos. Puede facilitar los contactos, pero no la conexión y la escucha real.

Las plataformas virtuales no son un sustituto de la comunicación interpersonal cara a cara. Por el contrario, si no las utilizamos correctamente, pueden contribuir a aumentar la dificultad para realizar una gestión positiva del conflicto que se origina.

La comunicación es la herramienta más importante en el espacio de mediación.

Una herramienta que las personas que se dedican a ella, cuidan, actualizan y adaptan para trabajar en cada caso. Esta comunicación tiene en cuenta tres aspectos importantes para logra una eficacia real:

  • El primero de ellos sería, que la comunicación, debe aportar seguridad, confianza y comodidad. Es necesario adecuar conscientemente el lenguaje para cumplir con el objetivo de crear un ambiente, que facilite el intercambio positivo de mensajes entre las partes.
  • El segundo sería, que la comunicación, debe adaptarse de manera flexible a los distintos tiempos, desde el encuentro inicial, articulando y distribuyendo equitativamente el discurso y el protagonismo. Para ir adentrándonos en la exploración y generación de opciones, antes de llegar a la fase de entendimiento y acuerdo.
  • El tercero y últimos sería, que la comunicación, debe afianzar y consolidar esas conexiones personales que se establecen entre las partes y con las partes. Conexiones que dan a los acuerdos alcanzados, solidez y durabilidad. 

El trabajo que se realiza en mediación, se asemeja a las obras de rehabilitación de un edificio. Es necesario derribar y sanear las partes en mal estado, para después construir sobre ellas elementos nuevos, más sólidos y preparados para afrontar el futuro con mayor probabilidad de éxito.

 Todo arranca de una idea inicial, la idea de cambiar algo que ha quedado obsoleto y no da respuestas a necesidades actuales.

“El cambio requiere una forma de pensar capaz de unir lo que aparentemente está separado”.

Las personas no vivimos de comentarios, ni informaciones, sino de relaciones. Y no existen atajos artificiales que eviten las dificultades que estas generan.

¿Necesitas, una comunicación de bolsillo mediada digitalmente?

O quizá, mejor una comunicación mediada por profesionales. Que ponga en valor tus necesidades como ser humano; de relacionarte, de contar con tus emociones, de entender a la otra persona con las suyas, compartir el trabajo conjunto con la ayuda de profesionales, para encontrar soluciones y crecer. 

¡Porque no pruebas una comunicación mediada por personas profesionales!

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«Compartimos los conflictos con quien compartimos la vida»

En mediación se trabaja duro con el problema y suave con las personas. Acompañamos a las personas a escucharse y a escuchar a los demás, a pensar en el beneficio mutuo a la hora de tomar decisiones, a trabajar en la generación de alternativas, que faciliten la construcción de acuerdos ecológicos y frugales.

Nos ponemos en contacto con las partes.

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Envío dossier Sesión Informativa técnica y jurídica.

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Acta final de mediación.

4

Sesiones online de Mediación

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6

Envío enlace a la Sesión Inicial Constitutiva.